Ayer estrené mi blog y no me esperaba que tuviera tanta repercusión mi primer post. Desde luego, el tema es lo suficientemente interesante como para que exista un debate. ¿Acaso es lícito que un símbolo importante para unas personas termine destruído por otras? ¿Qué pasaría si alguien entrara en La Almudena, la catedral de Madrid y destruyera alguna imagen de un santo, por ejemplo? ¿No nos sentiríamos ofendidos los cristianos por ese hecho?

Después de todo, una estatua es eso, una estatua. Y cuando la contemplamos, le damos la importancia que queramos darla, como obra de arte, o como símbolo. El Ángel Caído es un símbolo para mucha gente, y además una obra de arte que lleva muchos años haciendo del Parque del Retiro un lugar especial. He visto muchos comentarios al respecto, y para algunos es la representación del mal. No estoy de acuerdo. Y quien la contemple allí, en el Retiro, podrá decir que es impresionante. En cambio, sí estoy de acuerdo con quienes han dicho que en realidad nos representa a los humanos, con nuestra debilidad.

Me estoy encontrando con reacciones muy agresivas en gente que se supone que comparte mis creencias religiosas, hasta ahora. Y en cambio, no he visto que ningún luciferino haya pasado por aquí para reclamar que haya represalias en caso de que se produzcan esos actos vandálicos. He tenido la oportunidad de leeer un poco sobre este tema y me he encontrado sorpresas. Creo que lo más sensato es informarse un poco de lo que no conocemos.

Durante años he pensado que los luciferinos y los satanistas eran lo mismo, y ahora, leyendo, me encuentro que no tienen la misma filosofía, ya que los luciferinos no rechazan a Dios, sino al revés, y eso es precisamente lo que les diferencia de los satanistas. Intentaré informarme más, y espero que entre todos podamos arrojar un poco más de luz sobre el tema.

Como dije ayer, me preocupa que los ánimos estén tan caldeados, y que a alguien se le ocurra causar daños en una estatua tan emblemática de la ciudad de Madrid. La violencia es mala, venga de donde venga.